Niños y niños
Junio 12th, 2007
Sé perfectamente que esto que voy a comentar puede ser malinterpretado. Puede que lo que escriba sea considerado como cruel, fuera de lugar, a destiempo, injustificado o incluso frívolo. Pero tengo la plena convicción de que la realidad es mucho más cruel que cualquier cosa que podamos escribir. En cualquier caso nada más lejos de mi intención.
Me ha llamado poderosamente la atención en estas últimas semanas la movilización masiva en busca de la niña británica desaparecida en Portugal. Bueno, para que engañarnos, quizás no tanto. Como bien comentaba El País, media Europa pendiente de Madeleine.
Hace unos meses dos niños desaparecieron en mi vecina isla de Gran Canaria. La desaparición de la primera niña, Sara Morales, tuvo una gran repercusión a nivel regional, pero me temo que solo a nivel regional. La desaparición del segundo niño, Yeremi Vargas, tuvo alcance nacional. En parte es comprensible, tanto Yeremi como Madeleine, son niños en su más pura infancia. Al estar Sara en una edad más cercana a la adolescencia siempre surgirán las suspicacias de que su desaparición pueda haber estado originada o motivada por una huida o una escapada consentida o semi-consentida.
Sin embargo llama poderosamente la atención que el caso de Yeremi, a pesar de haber tenido repercusión nacional haya pasado mucho más desapercibido, incluso en España, que el de Madeleine.
¿Por qué ocurre esto?
Es posible que los padres de Madeleine hayan sido capaces de mover más hilos y de sensibilizar a más gente. Es posible que hayan recibido mayores ayudas y apoyos por parte de su gobierno, más poderoso y con más influencias, lo cual ha ocasionado una campaña de movilización mucho mas efectiva a nivel europeo. Sí, todo eso es posible.
Pero yo creo que en el fondo todos sabemos que hay un respuesta implícita detrás de esta. Y es que, al igual que hay personas y personas, hay niños y niños. No todos los niños valen lo mismo. Y utilizo el termino “valer” en el estricto sentido económico que tiene, porque eso es lo que somos, somos dinero, simplemente. Unas personas valen más, otras valen menos, y otras nada, siempre lo digo. Todo depende del país y la región en nazcas y en la cuna que lo hagas. No hay más secretos que ese, ni más historias que expliquen lo injustificable.
Hoy es el día mundial contra el trabajo infantil. Save the Children nos cuenta cosas como que hay OCHO MILLONES de niños esclavos en el mundo o que OCHOCIENTOS niños mueren al día en África por no poder pagar costes de sanidad.
¿Dónde estan las ocho millones de fotos de todos estos niños? ¿Están pegadas en los escaparetes de todas las tiendas y en vallas publicitarias? ¿Están las fotos de estos ocho millones de niños todos los días en la televisión? ¡Quiero verlas! Como ciudadano del mundo ¡Exijo verlas!
Este es el mísero mundo que hemos creado. En el que hay un niño por el que merece la pena mover cielo y tierra y otros miles o millones que podemos dejar morir, pudriéndose, mientras se los comen las moscas. El que determina la magnitud de las tragedias humanas en función de la procedencia de las personas o el color de su piel. Y los niños no se salvan.
Archivado en la categoría Canarias, Globalización, Sociedad
3 Comentarios ¡Haz tu comentario!
1. el encapuchado naranja | Junio 17th, 2007 at 21:06
Totalmente de acuerdo, y muy buena la referencia a Save the Children del final del post.
Los medios de comunicación nos tienen muy acostumbrados a magnificar los casos personales, específicos, con cara y rostro reconocibles porque tienen mucho más gancho. Desde la sociedad civil tenemos que buscar formas de dar mayor protagonismo a los problemas de base que generan las injusticias globales como la que tú comentas.
2. julio | Junio 19th, 2007 at 17:28
La gente ve como ajenos los problemas del mundo. Simplemente no se ven pasando hambre y miseria o viendo a sus hijos esclavizados ¡Cómo va a ser eso posible!
Pero sí se conmocionan ante un caso como el de esta niña, porque ven reflejados a sus propios hijos en la noticia. Les aterroriza la idea de que lo mismo pueda pasarles a ellos, de ahí tanta solidaridad. Por qué no esa misma conmoción con los siete niños muertos (muertos, ¡que no ASESINADOS!) hace dos días en un bombardeo Americano en Afganistán. Esto último no pasa de ser una noticia más.
3. Omar | Julio 17th, 2007 at 23:37
Siento indignación y sin embargo aun sigo viendo dia a dia como cada niño en todos los paises viven con un precio y una influencia sobre sus cabezas…
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