Crítica de El Laberinto del Fauno (Pan’s Labyrinth)
No voy a escribir mucho sobre El Laberinto del Fauno. Creo que el mejor comentario que se puede hacer sobre una película es: ve a verla. Este es el caso.
El Laberinto del Fauno es una película de género fantástico escrita y dirigida por Guillermo del Toro. Es fácil encontrar grandes similitudes con El Espinazo del Diablo (2001), también escrita y dirigida por del Toro. Ambas ambientadas en localizaciones aisladas, bajo la sombra de la guerra civil española, una en plena guerra y otra en la postguerra; ambas con niños como protagonistas; en ambas con la omnipresencia de un personaje masculino déspota y dominante. Una de terror y la otra de género fantástico. No sé si las dos forman parte de una misma idea, pero desde luego no parece coincidencia.
En El Laberinto del Fauno nos encontramos con un reparto acertadísimo, en el que destaca un Sergi López realmente formidable. No es precisamente un actor que me agrade, no sé qué es, pero para mi gusto sobreactúa. Aunque, para hacer honor a la verdad, no he visto demasiadas de sus películas. Sin embargo en este trabajo, de verdad, es para ponerse de pie y aplaudir. Se percibe el odio y el desprecio que tiene hacia el personaje que interpreta y como disfruta escenificando su maldad y acentuando cada rasgo del mismo. Colosal. El resto del reparto encaja perfectamente en sus personajes y lo estupendamente. Una muy buena Maribel Verdú, una bastante correcta Aridna Gil y un papel discreto pero al que le da forma un genial Alex Angulo. Tengo que admitir que tengo predilección por él. Ivana Baquero, que hace de la pequeña Ofelia, quien lleva el hilo argumental, está también muy bien.
Sobre la pélicula. Si te gusta el genero fantástico, un poco aunque sea, el paso por el cine es obligatorio. Aunque ciertamente, a priori, uno imagina que la misma va a centrarse casi exclusivamente en esa faceta fantástica. Y no es así. Hay bastante más cruda realidad que ficción. Pero para disfrutar de ella tienes que estar abierto lo imaginario. Aunque sin duda El Laberinto del Fauno ofrece mucho, muchísimo, más. Entre otras cosas un broche final maravilloso.
Tampoco estamos hablando de una película de culto ¡Aunque pueda convertirse! Quizás exagerados los más de veinte minutos de ovación tras su proyección en Cannes. Aunque es verdad que no sé como funcionan estas cosas en los festivales. Pero desde luego es una magnífica noticia que un director como Guillermo Del Toro, que se ha abierto un hueco en Hollywood haciendo películas comerciales como Blade II, opte sin embargo por seguir haciendo buen cine, ¡muy bueno!, cine independiente, de calidad, en castellano y además rodado en España. No se puede pedir más. Mil gracias del Toro.
60 comentarios Octubre 16th, 2006