En el ámbito político existe una máxima que consiste en evitar, en lo posible, la toma de medidas impopulares.
Haciendo una analogía, si los políticos son los padres y el pueblo son sus hijos, lo que, por lo general, hacen los políticos es tomar decisiones tratando de no enfadar demasiado a los niños.
¿Qué opinión nos merecen este tipo de padres? ¿Qué ocurre generalmente con ese tipo de niños? Por supuesto que crecen con los valores tergiversados, malcriados e insolentes. Por tanto ¿Quiénes salen perjudicados en última instancia?
Precisamente una de las tareas políticas más importantes debería ser la de avanzar, tomando las mejores decisiones, a pesar de la opinión popular, dejando de lado el cortoplacismo y pensando en el medio y especialmente en el largo plazo.
Por lo general esto no ocurre, el político suele ser permisivo. Generalmente más permisivo cuanto más cercano se está del ciudadano (en administraciones locales). Al final se piensa solo en votantes, no en ciudadanos ni en su futuro. Así pasa lo que pasa, que se acaba haciendo todo lo contrario de lo que se debería hacer. Y por supuesto, cuando llega la excepción, se arma.
Diciembre 3rd, 2008
Cuando estás eufórico por algo, por pequeño que sea, tiendes a exagerar. Pero la manipulación de ABC en su gráfica de voto estimado es para nota.
No sé si reir o llorar.
Diciembre 1st, 2008
Tags: abc, manipulación
Pues eso.

Yo ya he firmado.
Después del movimiento antinuclear casi unánime de los 80, y ya en pleno siglo XXI, son muchas las voces que se han alzado en defensa de la energía nuclear como posible solución, frente a la utilización de combustibles fósiles y sus catastróficas consecuencias medioambientales.
Se habla mucho de la seguridad de la energía nuclear, de su imposibilidad actual de sustitución, de su “bajo coste”, incluso de los despidos que supondría su desaparición. En fin, que la energía nuclear podría ser, paradójicamente, la salvación ecológica que estamos buscando.
Yo estoy radicalmente en contra. Puede que sea la solución en el futuro, si se llega a desarrollar la fusión nuclear. Pero el formato actual, de centrales de fisión, jamás podrá serlo por el simple hecho de que sus peligrosísimos residuos perduran hasta millones de años y su única opción de tratamiento esconderlos bajo tierra. Es decir, y no se me puede ocurrir mejor metáfora, barrer debajo de la alfombra. Partiendo de esa base no existe argumento que sostenga la defensa de la energía nuclear. [ leer artículo completo … ]
Noviembre 12th, 2008
Tags: greenpeace, antinuclear
Esta semana, leyendo algunos comentarios de los lectores de El País acerca de la victoria de Obama, hubo uno que me llamó la atención. Decía algo así como: “Da igual uno que otro. Los dos son políticos.”.
Al margen de ser un comentario carente de criterio por completo, me llamó la atención porque esconde une realidad de la que me he venido dando cuenta desde que era adolescente.
Hace ya unos cuantos años participe (o lo intenté) en las labores de extinción de un gran incendio en Tenerife. Estando en la plaza de un pueblo cercano al incencio, escuché a unos ancianitos sentados en un banco mascullando cosas. Enfadados, con un cierto tono de resignación, aunque con absoluta rotundidad, afirmaban: “La culpa de todo esto es de Felipe González”.
La instantanea me hizo bastante gracia y es una frase de la que que me apropié, como chiste, desde ese momento (sustitúyase Felipe González por ZP, o quien se quiera) para cuando pasa algo malo, lo que sea, “La culpa es de Felipe González”. Es una algo que ya había oído muchas veces antes, eran tiempos de crisis para el gobierno socialista, pero probablemente nunca tan fuera de contexto. Me pareció muy anecdótico, puesto que seguramente durante la gestión de esa crisis se cometieron errores, miles, desde todos los estamentos gubenamentales, locales, regionales y probablemente estatales, pero personalizar el problema en esta única persona era irrisorio. Como si el canalla pirómano que estaba haciendo añicos la isla fuera un enviado del mismísimo Felipe González.
Es evidente que, tanto el diálogo de los abuelitos como el comentario del usuario de internet, son dos simples anécdotas. Dos comentarios lanzados al aire, un poco sin sentido, por personas radicalmente diferentes en entornos absolutamente opuestos. Pero, aun así, el trasfondo que existe es exactamente el mismo.
La crítica hacia los políticos es gratuita. Tanto es así, que el problema que subyuga es precisamente su condición de políticos. [ leer artículo completo … ]
Noviembre 8th, 2008
Tags: los políticos, política, sociedad
El resto del mundo no tiene un sueño americano, porque andamos despiertos.
América se acaba de despertar.
Leido en un comentario en El País.
Noviembre 5th, 2008
Tags: obama, american dream, sueño americano
Son excepcionales los casos en los que la clase política, en su totalidad, la prensa, en su totalidad y la opinión pública se ponen de acuerdo de una misma cosa. Es tan raro, que asusta, y con razón.
Para los que no estén al tanto, Cho Vito es una muy pequeño conjunto de viviendas en el litoral del municipio de Candelaria, en Tenerife. La semana pasada se procedió a la demolición de 23 de estas viviendas, a tenor de la ley de costas, drama que provocó el seguimiento de medios nacionales, y masivamente, regionales.
Desde niño me llevan diciendo que las verdades a medias son peor que las mentiras. Así pues, voy a contar algunas verdades sobre el caso Cho Vito que no se han contado, o si se han hecho se han hecho tan tímidamente y a destiempo, que, para el caso, es lo mismo que si no se hubieran contado.
¿Los motivos de que no se hayan contado? Los desconozco. No sé si es para que la noticia vendiese más (misión cumplida), por miedo a la impopularidad por parte de la prensa (que vergonzoso sería esto), o simplemente porque ya no quedan periodistas de verdad. No sé cual de las opciones es más descorazonadora.
Empiezo. [ leer artículo completo … ]
Octubre 15th, 2008
En 2007 el señor Mariano Rajoy hizo una llamada al patriotismo previo a la celebración del día de la hispanidad.
En 2008 el señor Mariano Rajoy es cazado diciendo que tiene que ir al coñazo de desfile de dicha celebración.
Vaya, ¿Dónde quedó el llamamiento a la celebración y a la manifestación del orgullo de ser Español?
No, señores de la opinión pública, no hay que hacer juicio de valor, no hay que pensar mal, todo tiene una explicación lógica, razonable y acorde a cánones de la gente de bien: La gente de derechas manifiesta su patriotismo solamente los años impares ¡Eso es!
Desde luego, menudas ganas las de la gente progresista de tergiversar las cosas ¿Verdad? Todo el mundo sabe que la buena gente de derechas ama, por encima de todo, a su país y solo desea su bienestar.
Sarcasmos a parte, ¿Alguien se imaginea qué hubiera pasado si el cazado con dicha blasfemia hubiera sido el señor Rodríguez Zapatero? ¡La que se hubiera montado! No hubiera habido tinta suficiente para alimentar las rotativas de los periódicos conservadores, el frenillo de Jiménez Losantos se hubiera dislocado, ante semejante insulto a la patria, prueba ineludible del escaso compromiso del señor Zapatero, para con la misma, y de su ánimo de fragmentación de ésta.
Sin embargo, esto quedará en simple anécdota. Pasado, lunes, se habrá olvidado. Bueno, mentira, Buenafuente hará sus chistes, y Pablo Motos hará lo propio. Pero quedará en eso, en graciosa anécdota. Jijí, jajá.
Me pregunto ¿Por qué sucede esto así? ¿Por qué tan dispares devenires, dependiendo de si es uno es el otro, cuando la gravedad debería ser muchísmo mayor incluso para un autodeclarado patriota que para un presunto, siempre según la derecha, anti-patriota?
Porque, a los que conocemos un poco de política, no nos sorprende nada de esto. Y eso incluye a los que dirigen los medios de comunicación, de un lado y del otro, y por ende los que dictaminan la repercusión que ha de tener cada cosa entre el pueblo, y de qué manera. Como mucho, los medios de la derecha, podrán usarlo como arma para borrar a Marianico y poner a Zutanito (o a Zutanita), si está en sus planes, pero nada más.
Todos sabemos de la hipocresía que conforma el ideario de la derecha política. Decir una cosa y pensar y hacer la otra. Siempre ha sido así, y siempre lo será.
Octubre 11th, 2008
Me ha hecho gracia el siguiente mensaje de La Caja Insular de Ahorros de Canarias recibido por correo.

¿Ya llevo acumulados menos de 1.000 puntos?
¿Qué han pretendido decir con esto? ¿No es inquietante el mensaje? 
Septiembre 30th, 2008
No he podido resistirme a publicar aquí un comentario que he hecho en el artículo de El País referido a un teólogo marroquí que promueve la pedofilia a su manera y se queda tan ancho, aquí va el comentario:
¡Qué gran diferencia entre los religiosos islámicos y los católicos! Y me refiero a la discreción. Mientras este tipo se permite el lujo de ampararse en una interpretación fanática de su religión para divulgar sus deleznables pensamientos a los cuatro vientos, nuestros religiosos son muchísimo más discretos, haciéndolo a escondidas desde hace décadas, y al amparo de la iglesia. De una forma muchísimo más civilizada, ¡Qué duda cabe!
Supongo que este artículo suscitará muchísimas reacciones xenófobas, o pseudo-xenófobas, pues, ¡A mi me dan el mismo asco los unos y los otros!
Septiembre 12th, 2008
Empujado por la noticia trágica de esta semana voy a escribir, aun pareciendo ventajista, sobre una idea que me rondaba hace ya unos cuantos años.
¿Cómo puede existir el Low Cost aéreo? ¿Cómo pretendemos que volar dos mil kilómetros en una aeronave tenga un coste de 39,99 euros? ¿Es real todo esto del LowCost? ¿O se trata de una auténtica burbuja que ha empujado a la histeria colectiva a las compañías de transporte aéreo de corte tradicional?
Tras darle unas pocas vueltas, me encuentro con la dicotomía con la que siempre me encuentro en casi todo lo que analizo referente al comportamiento humano y la realidad de las cosas.
Las empresas son empresas, y se comportan exactamente igual que las personas: quieren ganar dinero, cuanto más mejor, y por supuesto no quieren perder dinero. Las aerolíneas, por supuesto, no iban a ser diferentes.
Las erolíneas hacen frente a monstruosas inversiones de infraestructura y mantenimiento. Adquieren aeronaves cuyo coste es muy elevado. Hablamos, dependiendo del avión, de más de cien millones de euros. Es decir, más de quince mil millones de pesetas, ¡quince mil millones! ¡cada avión! (que alguien me corrija si estoy equivocado, pero en todo caso hablamos de muchísimo dinero). Aviones cuyo coste de mantenimiento, por supuesto, es altísimo. El combustible que se utiliza en cada vuelo se mide en miles de litros (no te quejes del consumo de tu 1.6), ¡miles de litros cada vuelo! El personal, pilotos, mecánicos, es altamente especializado, no es precisamente un personal que pueda conseguirse en una ETT, y por tanto tienen saliarios acorde a su especialización y responsabilidad. Por no hablar del mantenimiento y coste de toda la infraestructura empresarial, oficinas, sedes, hangares, etc.
¿Cómo pretendemos que todo esto sea sostenible si los vuelos cuestan 20, 30 o 40 euros? Si un avión medio tiene de capacidad 150 personas, rara vez van llenos, y los billetes cuestan 40 euros. Haz tú mismo los cálculos, probablemente lo que muestre tu calculadora no de ni para el combustible del vuelo.
La realidad está ahí y es aplastante. Mantener una infraestructura empresarial de aeronaves es costosísima. Sin embargo, en el momento que ya existía una enorme presión competitiva en este sector, llegan unos tipos y se inventan unas palabras mágicas, Low Cost, bajo las cuales la realidad deja de existir, los aviones están hechos de merengue y caramelo, son empujados por golondrinas, echan confeti por los tubos de escape y, por supuesto, las nubes son nuestras amigas y nos hablan. Y vamos nosotros, y nos lo creemos.
Para el subconsciente colectivo el autoengaño es facilísimo. El secreto de que volar fuera antes tan caro y ahora tan económico es porque antes había catering y había menos colas en los mostradores de facturación. Claro, eliminas de la ecuación una mini tortilla aplastada con seis guisantes y a una persona del mostrador, y con lo que queda (solo una infraestructura descomunal) el coste de volar se convierte en irrisorio. “Si, ya te lo decía yo, que el problema estaba en los guisantes, ¡con lo cara que está la verdura!”. Y vamos nosotros, y nos lo creemos.
Y he ahí el problema: La gente no es capaz de cuestionarse las cosas.
Especialmente cuando van a su favor, claro.
Simplemente porque a uno le interese, no puede convertirse nuevamente en niño, aceptar caramelos a la puerta del colegio y decir: “¡qué bien!, ¡caramelos!”.
¡No!
Pero ahora es cuando llega el contra-argumento clave a lo que estoy diciendo: “Yo no espero que por que el vuelo sea más barato sea menos seguro”.
Ya, ni yo. Pero ese es el punto quizás de mayor autoengaño. Las cosas no son blancas y negras. Hay muchísimos matices. Es evidente que si las compañías se encuentran en una guerra en la que el eje central son los precios, su obsesión principal será única: el ahorro.
En medio de este panorama de presión axfisiante para las compañías. Presión generada por y entre las propias compañías, pero proviniente de la demanda social, no lo olvidemos, y originada a su vez por dichas compañías, diez euros son el motivo principal por el que una persona opta por un vuelo en lugar de otro ¡Diez euros! ¡Las compañías deben luchar por economizar en lo que sea!
Bien, es cierto que las nuevas compañías han traido ideas frescas y planteamientos novedosos, a un sector bastante conservador y quizás algo arcaico, con las cuales consiguen, efectivamente, optimizar el rendimiento económico en bastantes aspectos. Pero, ¿es ese el único y esplendoroso milagro que hay detrás de las low cost?
Hemos de tener en cuenta que muchas de estas fabulosas low cost están en una situación económica de pérdidas continuas. Han inventado el concepto, pero este está todavía por demostrar que el modelo de negocio es realmente válido y no es todo un cuento. Y con ello han arrastrando al resto de compañías que no pueden hacer otra cosa que competir con ellas en precios. Sin ir más lejos la situación de Spanair ya era muy delicada antes del accidente, con grandes pérdidas en 2007.
Como decía, en este panorama, ¿es que no crees que la cuerda se tensa hasta extremos que van más allá de lo que debería ser posible? ¿cómo se sostiene todo esto?
Desconozco el mundillo y me voy a inventar lo siguiente, pero:
Si existe una regulación que dice que los aviones pueden estar en uso un máximo de X años. En un panorama cómodo para las compañías, ¿no crees que por prudencia, egoista o no, renovarían siempre las aeronaves en un plazo de menor de tiempo?
Si existe una regulación que dice que los neumáticos deben cambiarse como máximo cada X aterrizajes o X meses, ¿es que no crees que ocurrirá lo mismo que en el ejemplo anterior? ¿que, por prudencia, una compañía en una situación normal los renovaría siempre bastante antes de llegar a ese límite, y que una compañía, en una situación de competitividad como la actual, apurará hasta donde pueda apurar?¿hasta el último aterrizaje permitido?
¿No crees que en un panorama como el actual se apuran todos los extremos al límite, e incluso se revasan en la medida de lo posible, para tratar de exprimir cualquier cantidad económica, al igual que hacen los clientes con el precio de los billetes ¡Es que son los clientes los que lo están exigiendo precios cada vez menores! (Pero no a costa de la seguridad, claro.)
¿Es que no es lógico que se multipliquen las posibilidades de que un incidente ocurra cuando se apuran todos los extremos hasta el límite, incluyendo la presión sobre los técnicos de mantenimiento, pilotos y demás personal cualificado, aun estando bajo unos mismos márgenes de seguridad estipulados? El que no lo crea así es que no vive en este mundo.
En un país en el que los propios pasajeros son capaces de tomarse la justicia por su mano debido a un retraso en su vuelo, llegando incluso a salir a la fuerza a las pistas de un aeropuerto (por poner un solo ejemplo), poniendo en peligro la seguridad de un aeropuerto ¿Nos rasgamos ahora las vestiduras con la seguridad? ¿En qué quedamos? ¿En que si se retrasa un vuelo no somos capaces de asimilarlo y nos comportámos como salvajes, pero si no se retrasa y a consecuencia de ello ocurre un terrible accidente ponemos en tela de juicio el hecho de que no retraso o cancelación?
Parece que he salido en defensa de las compañías y no es así. En absoluto. Las compañías son las principales y únicas responsables de la seguridad, al margen, por supuesto, de las autoridades responsables de la aviación civil. Es su responsabilidad, mejor dicho, su irresponsabilidad que vendan más barato de lo que probablemente puedan permitirse, propiciando en definitiva que la seguridad vaya en declive. Pero debemos reflexionar en que punto nos queremos quedar, porque mayor coste es siempre sinónimo (extravagancias al margen) de un mejor producto o un mejor servicio. En todos los aspectos y para todos los ámbitos ¿Queremos realmente un low cost aéreo? Si la respuesta es sí debemos estamos dispuestos a asumir todas sus posibles consecuencias, al igual que asumimos con normalidad las muertes en carretera.
Low cost. Bajo coste. Bajo coste para de los billetes, obligatoriamente bajo coste para las compañías. Sin embargo, indudablemente, un altísimo coste si este fenómeno está afectando, como estoy convencido, a la seguridad aérea.
Agosto 22nd, 2008
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